Para comenzar a preparar este delicioso budín, deberás tener todos los ingredientes listos y organizados. Siguiendo estos pasos, lograrás un postre exquisito que evoca los sabores más entrañables de la cocina casera.
- Precalienta tu horno a 180°C. Este paso es crucial para asegurar que tu budín se cocine de manera uniforme desde el primer momento en que lo metas al horno.
- Prepara la base de pan. Desmenuza 500 gramos de pan del día anterior en un bol grande. Esto permitirá que absorba mejor la mezcla líquida, asegurando una textura suave y homogénea.
- Calienta la leche. En una cacerola, añade 1 litro de leche entera junto con 250 gramos de azúcar, canela y ralladura de cítrico. Calienta suavemente hasta que el azúcar se disuelva, añadiendo un aroma cálido y dulce.
- Mezcla los ingredientes líquidos. Bate los 5 huevos a temperatura ambiente hasta que estén bien integrados, luego incorpora la mezcla de leche caliente poco a poco para evitar que los huevos se cuajen. Añade la vainilla y una pizca de sal para balancear los sabores.
- Integra el pan y pasas (si las utilizas). Vierte la mezcla líquida sobre el pan desmenuzado y mezcla suavemente hasta que el pan se empape. Deja reposar unos minutos para que el pan absorba bien los líquidos.
- Prepara el molde. Unta un molde con mantequilla derretida para evitar que el budín se pegue y mejorar el sabor en los bordes. Vierte la mezcla en el molde preparado y esparce uniformemente. Si usas pasas, distribúyelas en esta fase para que queden bien integradas.
- Hornea al baño maría. Coloca el molde en una bandeja más grande y llénala con agua caliente hasta la mitad del molde del budín, asegurando una cocción uniforme y suave. Hornea por aproximadamente 50-60 minutos hasta que esté firme y dorado.
- Enfría antes de desmoldar. Deja reposar el budín varias horas o toda la noche para que adquiera una consistencia perfecta.
- Para la salsa de vainilla:
- Calienta la leche y la crema. Junta 250 ml de leche con 200 ml de crema para batir en una cacerola, añadiendo 100 gramos de azúcar y la vaina de vainilla abierta con sus semillas. Calienta hasta justo antes de hervir.
- Bate las yemas con la maicena. En un bol, mezcla 2 yemas de huevo con 1 cucharadita de maicena hasta formar una pasta homogénea.
- Combina y cocina. Añade lentamente la mezcla de leche caliente a las yemas mientras revuelves continuamente. Vuelve la mezcla al fuego bajo, removiendo hasta que espese.
- Servir. Sirve el budín en porciones generosas con la salsa de vainilla por encima, disfrutando de la suave textura y el irresistible aroma de vainilla.